En pleno Paseo de Gracia, el icónico Tapa Tapa conserva la esencia con la que en 1993 redefinió el concepto de tapeo en Barcelona. Tres décadas después, el local original renace con un diseño interior contemporáneo donde la iluminación da forma y reinterpreta su carácter, ahora más cálido, abierto y cercano.
Estructura y jerarquías
El proyecto se articula mediante una combinación de iluminación de contorno, luz difusa y luz directa que ordenan la arquitectura interior. Las distintas capas lineales integradas tras espejos, estanterías, mesas y mobiliario, redibujan los volúmenes y aportan una agradable sensación de profundidad. Cada plano de luz establece jerarquías y refuerza la armonía del espacio.

Materialidad
Uno de los recursos más expresivos es la iluminación rasante sobre los muros de ladrillo. Este baño unidireccional recorre la bancada corrida, revela la textura del material y crea un degradado suave que transmite calma y confort visual. Los perfiles lineales con difusor opal de Lluria proporcionan una luz uniforme y libre de deslumbramientos, generando una atmósfera equilibrada que pone en valor la textura y materialidad del espacio.

Vibraciones de luz
La luz se integra en las estanterías para destacar los objetos decorativos y generar reflejos suaves que añaden cierto brillo a la escena. Este plano introduce un sutil dinamismo que equilibra la composición general y termina de definir el carácter y la imagen del restaurante. En la barra, los sistemas lineales de Lluria se ocultan para bañar la superficie alistonada en madera.

Lenguaje común
los perfiles de superficie en hornacinas y zonas de trabajo aportan la iluminancia necesaria para las tareas en cocina. Este mismo lenguaje lumínico se traslada a las mesas de los comensales con el perfil ST54 integrado a medida. La convivencia entre luminarias suspendidas, apliques decorativos e iluminación lineal construye una luz gradual, expresiva y con profundidad visual.

Créditos:
- Cliente: Restaurant Tapa Tapa
- Interiorista: Carlos Martínez Interiors
- Iluminación: Vié il·luminació
- Fotografía: Joan Valera

