Espai Icària nace en Barcelona como iniciativa impulsada por Isaac Coderch para crear un punto de referencia para la distribución y exposición de mobiliario contemporáneo. Concebido como showroom y lugar de encuentro profesional, el proyecto integra soluciones de Lluria en su arquitectura para poner en valor materiales, texturas y piezas de mobiliario.
Claridad y confort visual
La luz ambiental e indirecta baña el plano superior de manera homogénea. Este efecto genera un fondo neutro que permite apreciar con claridad y precisión acabados y volúmenes. Además, la ausencia de deslumbramientos favorece el confort visual del visitante durante su estancia en el espacio.

Luz que organiza y delimita
Los sistemas lineales de Lluria se ocultan y recorren el perímetro del espacio a través de foseados integrados en el techo. Estos trazos luminosos organizan las diferentes áreas de exposición y acompañan a las luminarias técnicas que focalizan sobre el mobiliario. De esta forma, el conjunto se comprende y estructura de manera abierta y fluida.

Presencia y amplitud
En la zona central, una segunda capa de luz amplía visualmente la altura del espacio y genera un plano luminoso que refuerza la presencia del ámbito principal. Este gesto crea un punto de referencia dentro del itinerario expositivo.

Luz para mostrar
En Espai Icària, la aplicación de estrategias de luz indirecta permite percibir el mobiliario con mayor nitidez, sin interferencias ni contrastes excesivos. Cada pieza se revela de manera natural, generando una experiencia visual que invita al cliente a apreciar la materialidad y los detalles de cada diseño.


